Adormecida

sábado, febrero 2

He decidido liberarme de lo mundano y alcanzar la perfección
He decidido, dejar de sentir, dejar de esperar y anhelar emociones que no vendrán e ir yo misma a buscarlas para destrozarlas
Me he convertido en una esnobista, pedante y desagradable, ya que tanta apatía me lleno de rencores
He decidido olvidar todo aquel pasado doloroso y con mi triunfo vengar el daño 

Ya no siento nada, puedes cortarme, ignorarme, violarme, encerrarme y hacerme pasar hambre y no por ser apática no duele, si no, porque realmente ya no duele
Vomite cada esperanza banal, deseché todo recuerdo de mi debilidad

Me costó tanto comprender, que solo debo adorar de mí, procurar de mi misma y obtener el control
Nadie puede herirme nunca más, he comprendido que solo me he hecho daño yo
Nadie me abandonó, nadie me traicionó, fui yo una vez más
Siempre he estado sola y siempre lo estaré

Destruí mis pensamientos y mi capacidad, con malos vicios para escapar
Destruí mi inocencia con mi maldad, exploté mi cuerpo con el dulce veneno que encontré 
Destruí cualquier buena intención que quiso ser mi amiga, porque no quería compañías
Destruí mis sueños, mis libros, mis muñecas y si también mis otras muñecas...

Hice de la pequeña niña observadora, una obesa niñota que pretendía ser buena y manipulaba a todos
Hice de la silenciosa criatura una bestia avasalladora y maliciosa, pervertida y delincuente
Maté al Cristo que me torturaba, maté la gula que me ahogaba
Maté los amoríos que inventaba, porque realmente no sentía nada
Finalmente sólo quería ser aceptada, para aplastarlas a todas, como pequeñas baratas

Y arrendé mi alma, por pendejadas
Todo se convirtió tan caótico y odioso, tan disfuncionales raíces
Todo se transformó en un sin sentido de acciones y verbos que de loca gritaba mientras pataleaba
Y me detuve un segundo, entre el maquillaje corrido, el cuerpo roto y tembloroso frente a mi incoherencia

Escribí una y mil veces la misma porquería
A la que llamaba poesía
Y hoy ya no siento nada, porque ya no como nada, ya no hablo nada y ya no quiero tener nada
Porque ya no queda nada, sólo yo y yo, voy a deshacer el hechizo con un exorcismo para purificarme
Y ser aquella niña que ahora me mira y tiene pesadillas.



Aaawwwgrrrr, ¡al carajo con todo!
Cómo deseo no haber nacido. Pero ahora que estoy aquí, haré caer la mierda porque soy la Anticristo.

2 comentarios:

A.-* dijo...

Querida!!!! Ahora qué?? Pese a que uno quiera dejar de senitr, ignorar; no se puede... La mente se puede dejar en blanco, pero la angustia siempre palpita más fuerte que el corazón... No sabes cuanto creo entenderte.
Es dificil contestar de una manera socialmente aceptada el por qué de todo el daño que uno mismo se hace... nO creo que te gustre sentirte mal, por erso es que te ofresco toda mi persona para cualquier moento que necesites un oido, abrazo, lo que sea, cuando quieras... A veces se necesita, enserio, y no me molesta para nada, al contrario... Aw,.,, siento que te intimiidoo,,,, pero solo quiero que sepas que puedes contar conmigo... y... bueno... te quiero mucho ^^

Dead Things dijo...

La autodestrucción es adictiva,
es cosa de mirar mis zapatos y darme cuenta que he destruido muchas cosas, incluyendo muñecas y muñecas, sueños, deseos y gente. El ego hace que te sigas encerrando en ello y decidas tomar riendas de toda situación. Hacerte dueño y señor de lo que ocura, de tus destrucciones, y lo malo atrae a lo malo. Si algo tiene la posibilidad de salir mal, entonces saldrá mal en la peor de las opciones, y eso no lo digo yo, lo dice mi querido y encantador Murphy. Debes conocerlo, a mi sigue a donde vaya, es un maldito hijo de puta que ya me ha pedido matrimonio un par de veces.

Debo reconocer que tus escritos me ponen los pelos de punta, y sé que no te conosco, y que nuca en la vida me he sentado a conversar contigo, en persona claro.
Pero imagino tu mirada triste, tus dedos que piensan cada palabra, por lo demás debo admitir que tu vocabulario es hermoso, se nota que lees mucho, eso habla muy bien de ti. Pero tus letras son inquetantes, que ganas de sentarme un día contigo y comprender el por qué de tu contención. Siento que tus palabras gritan por algo, que no sé que es... no lo sé.

Y así como son inquetantes, tambien son adictivas, leerlo es sentir que un pedazito de mi aún siente exactamente lo que escribiste... pero yo ya no quiero destruír nada, quiero crear. Incluso de este mundo patético se pueden crear gandes historias, grandes cosas, y tu también estás aquí para eso.

N O D E S T R U Y A S, C R E A.


Nitta.